Conocí a mi actual esposa mientras estudiábamos juntos para hacer el bachillerato. Era el año 2002.
Para ese tiempo ya había sufrido un divorcio, de mi primer matrimonio en el año 2000, que me hubo marcado mucho y tenía miedo de volver a equivocarme.
Por esa razón decidí que la mejor manera de conseguir algo bueno en una relación de pareja era simplemente haciendo las cosas como a Dios le agrada. Y así con estos pensamientos me sumergí nuevamente en una relación amorosa con mi actual esposa, Yadira.
Al principio de nuestro noviazgo todo fue muy bien, de hecho, todo nuestro fue muy bueno y luego de un año y medio de relación de novios como Dios manda decidimos que ya era hora de ir a lo más importante en la vida de una pareja de novios, casarnos.
Como no tenía casa que ponerle a mi esposa le hablé a mi padre para llevarla conmigo a mi habitación en su casa y él accedió sin ponerme condiciones, así que con su aprobación nos casamos y fuimos a vivir a casa de mi padre. Era en ese entonces el año 2004.
Allí todo nos fue muy bien hasta que mi madre perdió a su esposo y regresó a casa de mi padre en el año 2007, justamente cuando acababa de nacer mi primer y único hijo, Eliezer.
Ella siempre, desde que tengo uso de razón, ha sido una mujer alcohólica y muy conflictiva. Comenzó a inmiscuirse en los asuntos nuestros aprovechaba que yo no estaba en casa y que me encontraba en mi trabajo para decirle cosas amargas a mi esposa y siempre contando con el apoya de mi otra hermana que también vive en casa de mi padre junto con su marido.
Después de algún tiempo aguantando esta situación, mi esposa decidió irse de la casa de mi padre porque ya no aguantaba más la situación creada por mi madre y mi hermana. Yo realmente la comprendía pero estaba atado de pies y manos y no sabía que hacer. Siempre hube vivido en casa de mi padre y no sabía vivir fuera de ese apartamento.
Aún así las cosas ella fue para casa de su madre con el bebé y quería que yo fuera con ella, pero en casa de mi suegra no cabe nadie más. La casa de mi suegra es mucho más pequeña que la de mi padre, apenas tiene dos habitaciones que ni siquiera tienen puertas, o sea, no tienen ningún tipo de privacidad y en una de ellas pernocta mi suegra con su marido un tipo alcohólico y de muy mal carácter, en la otra pernocta mi cuñada con su hija de dos años junto con mi esposa y mi hijo y mi cuñado duerme en una cama destartalada puesta en la cocina. ¿Dónde quepo yo? Le pregunté a mi mujer y ella entendió, temporalmente, que yo tenía algo de razón.
Pasaron unos pocos meses y mi esposa discutió fuertemente con su madre y sin pensarlo se marchó de la casa, para cuando yo regresó del trabajo me enteré de lo sucedido y corrí a buscarla. Internamente sabía adonde debía ir y fui directamente a donde se encontraba, era en casa de una hermana de la iglesia y allí ella me contó la versión suya de lo que había sucedido. Esto nos trajo grandes dificultades en todos los aspectos, primeramente fue para casa de una hermana de la fe que la recibió amorosamente por unos días, por ese entonces yo no tenía un centavo pues no había cobrado mi sueldo aún. Eso me trajo como consecuencia que aquella hermana le metiera veneno en la cabeza a
mi esposa al punto que ella empezó a exigir cada día más, convirtiéndose así en una gotera continua. Ya no era aquella mujer con la que me hube casado sino que ahora se creía que era una reina y que yo tenía que ponerle de todo en sus manos y ella como una reina en casa. Eso trajo como consecuencia innumerables discusiones puesto que yo soy el único de los dos que trabaja y percibe salario y con lo que gano no me alcanza casi para nada, apenas para la alimentación de nosotros, nada más.
Después de casi un mes de estar en casa de la supuesta hermana conseguimos con la ayuda de un pastor amigo nuestro un alquiler que costaba 15 dólares mensuales, l mismo que cobro por mi trabajo. Gracias a que este hombre de Dios me ayudó con el dinero para un mes de alquiler pero podía seguir más allá de un mes porque no tenía de donde sacar el extra que me permitiera seguir alquilado.
Entonces un amigo del abuelo de mi mujer se prestó, aparentemente de manera humanitaria, para recibirnos en su finca en las afueras de la Habana y para allá fuimos los tres. Pero me causó gran tristeza el haberme ido a vivir para allá, pues un tiempo después irnos de aquel lugar mi esposa me comenta que ese viejo sinvergüenza intento seducirla sexualmente a lo que ella le respondió negativamente y yo confío en que así fue.
No pretendo gastar su escaso tiempo en conocer toda mi historia solamente añadiré que después de trotar mucho por diferentes lugares de mi Habana volvimos a nuestro lugar de origen, ella a casa de su madre y yo a casa de mi padre y así permanecemos hasta la fecha actual.
Le cuento que mi pequeño hijo padece de serias afecciones respiratorias, al parecer heredadas de mi que soy asmático de nacimiento y eso me choca mucho porque al ser mi esposa impedida física (débil visual) le cuesta mucho trabajo llevar al niño al hospital sola por las madrugadas cuando se le presentan las crisis respiratorias y yo estoy en casa de mi padre totalmente aislado de ellos dos porque no tenemos teléfono y los móviles acá cuestan supercarísimos y son cosas para las que no puedo destinar nada de dinero.
Para que tenga una idea le diré que como trabajador de una de las más conocidas universidades cubanas (el ISPJAE) recibo un salario de 395.00$ (Moneda Nacional MN)mensuales. Acá el dólar se cambia automáticamente a CUC sufriendo una penalidad que le resta el 20% de su valor y así y todo el CUC se cotiza a $25.00 MN.
O sea que realmente gano al mes unos $15.80 CUC.
Ahora, para construir una pequeña vivienda (aprox. De 6 x 6 mts) necesitaría, al menos, cerca de $5000,00 CUC y eso equivaldría a unos 26 años y 3 meses guardando todo lo que cobro actualmente sin gastar nada en alimentación, ropas, calzado y demás cosas necesarias para la manutención de mi pequeña familia, y mientras tanto ¿qué comemos?, ¿con qué nos vestimos y calzamos?
Todo eso sólo para construir un pequeño local donde apenas cabrían las dos camas, una cocinita, el servicio sanitario y quizá algún mueble.
Si no estuviéramos necesitados no habríamos acudido a esta desesperada medida pero tenemos en cuenta además que todo lo que se haga en Cuba que no provenga de ganancias “legales” se considera ilegal y está sujeto a severas sanciones que van des de multas de hasta $1500 MN hasta 4 a 5 años de privación de libertad con la confiscación de todos los bienes sean o no adquiridos por las vías legales o ilegales.
¿Cómo puede ayudarnos?
Si ha estado buscando la posibilidad de ser bendecido por Dios esta puede ser una oportunidad, de hecho al estar visitando este blog ya usted esta incluido en nuestras oraciones diarias para que Dios lo bendiga y lo guarde de todo mal.
Nosotros (mi esposa y yo)hemos creado una cuenta para recibir dinero desde fuera de Cuba por las vías de donativos.
Sólo requerimos de usted que si así lo desea nos haga una pequeña donación y así ayudarnos a construir, no un palacio, sino simplemente una pequeña vivienda donde podamos, mi esposa, mi hijo y yo vivir como una familia, UNIDOS. Si desea cooperar con nosotros siéntase libre de hacerlo sin temores.
No le pedimos que done una determina cifra, usted es libre de realizar el donativo con la cantidad que desee.
Por lo demás no se sienta limitado recuerde que Dios sugiere que cada uno de conforme se propuso en su corazón, no con tristeza porque El ama al dador alegre.



